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Inicio : Federalismo : Estudiosos : Documentos de referencia : Foros de consulta ciudadana sobre federalismo : Chiapas : 1 Participación ciudadana en los municipios indígenas

 
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PONENCIA: PARTICIPACION CIUDADANA EN  LOS MUNICIPIOS INDÍGENAS.

PONENTE: INSTITUTO DE DESARROLLO HUMANO.

La idea es analizar lo que significa y la forma en que se resuelven en los municipios indígenas los asuntos relacionados con la elección de autoridades municipales, la toma de decisiones colectivas, la planeación, la entrega de cuentas por parte de las autoridades municipales y la participación ciudadana en la realización de obras públicas. Veamos cada uno de estos temas.

LA ELECCION DE AUTORIDADES MUNICIPALES

Mientras en los municipios urbanos la elección de autoridades municipales es un asunto que se resuelve a través de la aplicación de la ley electoral, la cual establece las instancias, tiempos y procedimientos para el registro de candidatos, campañas políticas y la forma de emitir y contar los votos, en los municipios indígenas los tiempos y procedimientos son determinados por la costumbre y varían de un municipio a otro.

Durante muchos años, la elección de autoridades municipales se realizaba mediante un doble procedimiento: el primero de ellos estaba regulado por la costumbre y el segundo por la ley electoral. En una primera instancia, los miembros de la comunidad indígena elegían a sus autoridades en una o varias asambleas, estas autoridades eran retornadas por el PRI y presentadas como candidatos en la elección constitucional.

Esto quiere decir que había dos elecciones, una de tipo comunitario para legitimar a la autoridad frente a los habitantes del municipio y otra ajustada a la ley electoral para legalizar a estas mismas autoridades frente a los gobiernos estatal y federal. La primera elección contaba con la participación activa de los ciudadanos en la asamblea y la segunda se convertía en un mero ritual en el que muchas veces, los ciudadanos ya no participaban y eran las autoridades encargadas del proceso electoral a nivel municipal las que se encargaban de votar por los ciudadanos.

.Con el reconocimiento de los usos y costumbres en materia electoral se busca articular las formas participación y de organización política propias de las comunidades indígenas con las formas de organización y participación utilizadas por el resto de la sociedad nacional. Es un primer acercamiento de parte de la sociedad nacional para establecer un nuevo diálogo con las comunidades indígenas, es una forma de acabar con la simulación que existió durante muchos años. y decimos que fue simulación porque las elecciones reales en los municipios indígenas nunca fueron mediante la competencia entre partidos. Las comunidades elegían a sus autoridades mediante asambleas y simulaban una elección constitucional para tener el reconocimiento legal de la sociedad nacional.

En relación al carácter democrático de los usos y costumbres en la elección de autoridades municipales existe una doble interpretación: para unos es un avance democrático y para otros es un retroceso. Para quienes defienden el primer punto de vista argumentan que la elección en base a la asamblea comunitaria es una forma de democracia directa, en la que el ciudadano asume de manera abierta el compromiso frente a sus futuras autoridades. Por su parte, quienes lo consideran un retroceso argumentan que la elección comunitaria no es democrática porque de ella quedan excluidos algunos sectores de la población tales como las mujeres, los avecindados o los residentes de las agencias, además de que el voto abierto no garantiza la plena libertad en el ejercicio del mismo, por la presión social o individual que se puede ejercer sobre el votante.

Tomando en cuenta estos argumentos podemos decir que las elecciones mediante usos y costumbres no se ajustan a los parámetros de la democracia liberal, en materia electoral. Por principio el voto no es universal, porque no todos tienen el derecho de participar en las asambleas, tampoco es secreto porque las mayoría de las decisiones se toman mediante voto abierto.

Si bien no estamos frente a elecciones democráticas en el sentido más común del término, si estamos frente elecciones consensadas, cuyo procedimiento y resultado es aceptado por la mayoría de los miembros de la comunidad. Esto es así hasta en tanto no existan grandes diferencias socio-económicas al interior de los municipios que los lleve a dividirlos en grupos o familias con intereses contrapuestos. La exclusión misma de algunos sectores de la población es aceptado o por lo menos tolerado por los mismos excluidos a cambio de que reciban algunos otros beneficios.

El reto aquí es ampliar la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones, mediante la inclusión de los sectores que hasta ahora se han mantenido excluidos.

Esta mayor participación tendrá necesariamente que darse en la medida que los mismos sectores excluidos luchen por su inclusión. Al parecer esta lucha ya la han iniciado las agencias municipales, aunque su principal motivación no es la participación en las asambleas, sino en la distribución del presupuesto municipal.

LA TOMA DE DECISIONES

A diferencia de la mayoría de los municipios urbanos en donde la política es una tarea reservada para unas cuantas familias o individuos, en los municipios indígenas es una tarea de la cual un ciudadano difícilmente puede excluirse. Todo aquel que es considerado miembro de la comunidad está obligado a participar en la vida pública cumpliendo una serie de cargos y servicios que van desde ser policía comunitario hasta desempeñar el cargo de presidente municipal.

Las principales decisiones de la comunidad se toman por los ciudadanos en asamblea a la cual son convocados mediante altoparlantes o bien a través de algún emisario de la autoridad. Muchas de estas asambleas son de carácter resolutivo, en las que la autoridad expone las propuestas, los ciudadanos hacen sus comentarios y juntos toman la decisión. La diferenciación social, el surgimiento de grupos de interés y la presencia de los partidos en la comunidad, han hecho que en muchos municipios indígenas la asamblea empiece a perder su importancia como mecanismo privilegiado para la toma de decisiones. En algunos casos a las asambleas se les pretende dar solo un carácter informativo y en ocasiones sólo se invita a los sectores que son favorables alas autoridades en turno. Este tipo de prácticas introduce sesgos importantes en la vida política de las comunidades indígenas, y trae como consecuencia la reducción del nivel de participación.

La presencia de organizaciones locales (gubernamentales y no gubernamentales), modifica las prácticas tradicionales en los municipios indígenas. Se pierde la participación autónoma porque el ciudadano tiende a apoyar o rechazar las propuestas de la autoridad en función de la posición que adopte su organización. La lealtad a la organización está en función de la capacidad de la misma para proporcionar algún tipo de beneficio a sus miembros. Tanto las organizaciones no gubernamentales como las oficiales les ofrecen a sus agremiados becas, despensas, apoyos de Procampo, de Progresa, etc.

El surgimiento de grupos de interés y presión en los municipios indígenas también conlleva ala par1idización de la política, especialmente cuando el litigio tiene que resolverse fuera de la comunidad.-

La presencia de organizaciones no gubernamentales también modifica las prácticas de gobierno en los municipios indígenas, porque muchas veces la capacidad de gestoría de las organizaciones es mayor que la de la misma autoridad municipal. Esto provoca que los ciudadanos confíen más en las organizaciones que en sus propias autoridades en la solución de algunos problemas.

Como podemos apreciar la presencia de organizaciones no gubernamentales tiene un efecto distinto en los municipios urbanos que en los rurales e indígenas. Mientras en los municipios urbanos, la presencia de organizaciones no gubernamentales puede ser una forma de estimular la participación ciudadana, en los municipios indígenas puede contribuir a desestimular la participación política tradicional.

LA PLANEACION DEMOCRA TICA

Durante muchos años los municipios indígenas carecieron de los más elementales recursos para atender sus propias necesidades. Los municipios indígenas son los de mayor índice de marginación y los que tenían el ingreso per cápita más bajo. Aunque esto no ha cambiado significativamente, podemos decir que los municipios indígenas ahora cuentan con más presupuesto que en años anteriores.

Hasta hace poco, los obras pequeñas se realizaban con el trabajo comunitario de los habitantes y las grandes se hacían sólo cuando el gobierno estatal o federal decidía incorporarlas en sus programas de gobierno. Al no tener presupuesto, la planeación consistía solo en tomar acuerdos generales sobre las obras que se intentaría gestionar ante las autoridades estatales y federales, tales como el camino, la construcción o reparación del palacio municipal o la introducción del agua potable.

A partir de la creación de los fondos municipales de solidaridad, de los fondos de desarrollo social municipal y de los fondos para la infraestructura municipal, los gobiernos indígenas se han visto obligados a seguir procedimientos Con los cuales no están familiarizados. Hoy las autoridades municipales tienen que integrar consejos, elaborar expedientes, ejercer presupuestos y justificar gastos, lo cual es una tarea nueva y difícil para las autoridades de los municipios indígenas. Ante el desconocimiento de las nuevas prácticas, los autoridades indígenas han optado por buscar capacitación, asesoría o bien abstenerse de usar los recursos federales ante el temor de incurrir en alguna irregularidad. Quienes han decidido usar los recursos, olvidándose de la normatividad han sido objeto de acusaciones por parte de la contraloría estatal.

En conclusión podemos decir que establecer planes de desarrollo es un verdadero problema para los municipios indígenas, entre otras cosas porque hace falta capacitación y experiencia. Pero también porque los modelos y formatos que exigen los gobiernos estatales y federales no están pensados para los municipios indígenas, sino para los urbanos.

POLITICAS DE INFORMACION Y RENDICION DE CUENTAS.

En los municipios indígenas y rurales tiende a existir un flujo de información entre el gobierno y la ciudadanía más fluido que en los municipios urbanos. Por lo general, todos los ciudadanos saben lo que está haciendo la autoridad y lo que planea hacer, porque esta información se da a conocer en las asambleas que se realizan con cierta regularidad.

De igual manera, la autoridad está obligada a rendir cuentas de manera periódica. El uso de los recursos en muchos municipios es asunto bastante delicado que puede ser castigado con la expulsión del pueblo o con algún castigo de carácter físico. Apropiarse de los recursos de la comunidad es un delito grave y quien lo hace está obligado a devolverlos, además de hacerse acreedor a algún tipo de sanción. -

En cier1a forma, la autoridad municipal en los municipios indígenas difícilmente actúa al margen de sus gobernados. Esto se debe entre otras cosas a la escasez de recursos, ya que ninguna obra puede emprenderse sin la par1icipación y colaboración de los ciudadanos.

LA RELACION GOBIERNO-SOCIEDAD

En los municipios indígenas no existen una clara separación entre el gobierno y la sociedad, entre la vida pública y la privada. Todos los ciudadanos durante varios momentos de su vida comunitaria tienen la obligación de ser par1e del gobierno local, ya sea como simple auxiliar de la autoridad, vigilante nocturno o bien como miembro del cabildo.

Esta par1icipación en alguna de las actividades del gobierno local es vista no como una posición de poder, sino como una forma de servir a la comunidad, de la cual no se espera ningún beneficio personal. Al contrario, quien asume un cargo sabe que se verá obligado a descuidar su propio trabajo y que además tendrá que realizar algunos gastos para poder desempeñar el cargo.

Precisamente por esta amplia par1icipación de la ciudadanía en la vida pública, no es necesario instrumentar mecanismos adicionales para estimular la par1icipación ciudadana. Al contrario si por disposiciones extralocales existe la necesidad de crear instancias ciudadanas para el ejercicio de determinados recursos, en muchos casos, estas responsabilidades son absorbidas por la misma autoridad. Veamos un ejemplo. Cuando se crearon los fondos municipales de solidaridad se esperaba que las autoridades municipales convocaran a los ciudadanos para integrar los comités locales de solidaridad y que se mantuvieran un tanto al margen de estos comités. Sin embargo, en los municipios indígenas gran par1e de estos comités eran encabezados e integrados por personas que ya tenían algún cargo dentro de la comunidad. Esto fue así porque los ciudadanos consideraban innecesario crear nuevos cargos, cuando las funciones que se iban a realizar podían ser desempeñadas por quienes ya habían sido nombrados por la comunidad, como parte de la autoridad.

Retomando este ejemplo, podemos decir que el problema en los municipios indígenas no es cómo estimular la participación ciudadana, sino como lograr incrementar los recursos para que dicha participación se transforme en mejores beneficios para la ciudadanía.Otra de las grandes problemáticas de los municipios indígenas es el conocido conflicto entre el respeto a los derechos colectivos ya los individuales. 

El privilegiar la decisión colectiva muchas veces significa lesionar los derechos individuales. Ejemplo de ello son las expulsiones de familias de las comunidades indígenas por adoptar una religión distinta a la católica y por negarse aprestar los servicios comunitarios. Como compatibilizar estos dos derechos es un problema aún no resuelto en estas comunidades y que afecta su estabilidad y desarrollo.

 

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