Enciclopedia de los Municipios de México |
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NOMENCLATURADenominaciónVenado. Toponimia Refieren los historiadores que según los escritos de los religiosos
del siglo XVI que el territorio donde ahora se asienta el municipio de
Venado fue habitado por dos grupos: los guachichiles en la parte sur y
en el norte los llamados negritos. Se dice que el primer Fraile doctrinero
que estuvo en la región fue Fr. Diego de la Magdalena en el
año de 1554. En ese entonces se le dio el nombre de “San Sebastián
del Agua del Venado”. Se le da la categoría de municipio el
8 de octubre de 1827 en el decreto Núm. 61.
HISTORIAReseña HistóricaEl territorio donde ahora se asienta el municipio de Venado estuvo recorrido en la época prehispánica por los salvajes chichimecas, nombre genérico con que se designaron distintas tribus chichimecas que existían en el altiplano potosino según escritos de los religiosos del siglo XVI, lo habitaban: en la parte sur los llamados cuachichiles o guachichiles, en tanto que en la parte norte en una buena extensión vivían los llamados negritos. Se dice que los chichimecas habían llegado allí en el siglo XIII a raíz de la caída de Tula o Tollan, la gran metrópoli tolteca y se extinguieron totalmente hasta ya entrado el siglo XVII; por su parte los llamados negritos, los encontramos en esa región todavía en el siglo XVIII a través de sus descendientes, aunque en estado de extinción, durante la época colonial una regular congregación de ellos se encontraba en el pueblo de Venado y estaban localizados en un barrio según se dice. Durante casi todo el siglo XVI esta región estaba casi despoblada y los grupos que allí habitaban no dejaron ningún testimonio de sus eventuales asentamientos, quizá por ser nómadas no merecieron que allí se establecieran entonces los religiosos misioneros. Quizá el primer fraile doctrinero que estuvo en el territorio del hoy municipio de Venado fue Fray Diego de la Magdalena; parece que su entrada a estas tierras fue en 1554 y gasto cerca de cuarenta años en la conversión de los guachichiles, anduvo por muchos lugares: por Charcas, San Miguel Mexquitic, San Luis Potosí, Santa María del Río, San Luis de la Paz, Salinas del Peñón Blanco y Venado. Fray Diego de la Magdalena y el capitán Miguel Caldera habían logrado que los indios se congregarán en algunas partes reducidos a paz, ésto fue en sus principios el origen de las nuevas fundaciones de varios conventos entre ellos el del Agua del Venado, hasta que en 1590 ya estando pacificada la nación guachichil, el capitán Miguel Caldera, fray Diego y algunos caciques de esa parcialidad indígena fueron a la ciudad de México a entrevistarse con el Virrey don Luis de Velazco. El Virrey resolvió que considerable número de familias de Tlaxcala vinieran a estas tierras como pobladores de colonización; se convino que los tlaxcaltecas vendrían con sus familias, se les guardaría a ellas y sus descendientes los privilegios de hidalguía que ya les estaban concedidos, serían libres de todo tributo, servicio personal o alcabala, vivirían en barrio aparte sin que indio de otra nación o español se metiera entre ellos, se les repartirían solares para fincar y tierras para labrar dentro de tres leguas de su pueblo, también se les suministraría manutención durante determinado tiempo. Bajo estas condiciones vendrían los tlaxcaltecas a estas tierras que ahora son territorio del estado potosino, para ese objeto allí se empadronaron cuatrocientas familias que en efecto vinieron todos al mando de don Buenaventura de Paz, nieto del famoso guerrero Xicoténcatl. Lo relativo al reparto de las colonias de tlaxcaltecas, el 11 de agosto de 1591 se resolvió que se hicieran varias poblaciones, la última sería Saltillo, y a su paso por la congregación de guachichiles de San Sebastián del Agua de Venado se acordó que una colonia de familias tlaxcaltecas quedará allí, pero ese lugar no estaba despoblado, allí existía, desde años antes un numeroso grupo de indígenas asentados en paz que los había congregado el capitán Gabriel Ortiz Fuenmayor. Entre los guachichiles de allí, había muchos de la casta llamados negritos, y principales de aquella nación eran: don Juan Escaname, don Bartolomé Chanola y don Juan Pedro así como don Francisco Tomaqui. No se unieron por el matrimonio a las familias tlaxcaltecas, sino que se mantuvieron en aislamiento y muy pronto se extinguieron los de San Luis y Mexquitic. Los de El Venado llevaron una vida miserable, rayana en la esclavitud, bajo la presión de advenedizos, que disfrutaban las tierras o las arrendaban en condiciones en que los indígenas no alcanzaban provecho. El pueblo de Venado pronto tuvo un “protector” lo fue el conquistador Juan de la Hija de 1592 a 1607 a él seguramente le tocó defender a los indios de Venado de las continuas invasiones, despojos y otros abusos que sufrían de parte de los hacendados españoles limítrofes que codiciaban las tierras y aguas del pueblo. Había un alto interés de los soberanos españoles de mantener la paz y la quietud del reino, dando a los indígenas un trato paternal, no consintiendo que los vecinos y otras personas, les hicieran molestias y otras vejaciones, ni se sirvieran de ellos contra su voluntad, se quería que los Capitanes conquistadores se convirtieran en protectores de sus antiguos enemigos indígenas, manifestándose hacia los indios en forma de lo que se llamó “Regalos de Paz” y comprendían: abastecimiento de alimentos si su cosecha se malograba, distribuciones anuales de ropa, donativos para la construcción de las misiones y su conservación para estimular los esfuerzos de los religiosos; pero esto duró el limitado tiempo de la evangelización; ayudó efectivamente al proceso de consolidar la conquista, pero después hubo de abandonar esta política conciliadora y desde entonces hasta el siglo XIX los indígenas se encontraron frente a frente, en litigios interminables contra los colonizadores españoles, hacendados y encomenderos.
La persistente repetición de los despojos sufridos por los indígenas a manos de estos verdugos advenedizos. Acaso estos inhumanos tratos a que fueron sometidos, aceleraron la desaparición de la población indígena. En 1616, Gabriel Ortiz Fuenmayor, hasta entonces justicia y protector de ellos declaró que “en este pueblo de San Luis se ve no haber hoy un indio chichimeca, con haber sido de las mayores congregaciones que se hizo en esta frontera”. Por los actos delictuosos que los españoles cometían en contra de los indios del Venado, y al efecto mencionó por sus nombres a los responsables que eran Alonso de Ávila, su yerno Pedro Monzón, Bartolomé de Mendoza, Diego Coronado, Isabel de Coca y dice que de ellos y de otros se quejaban los naturales ante el Alcalde Mayor de San Luis que por entonces lo era don Pedro Salazar; éste decidió obrar severamente y el 4 de julio de 1616 ordenó a Juan de la Hija, Teniente de Justicia en el Venado, que bajo ciertas penas hiciera salir dentro de treinta días a Monzón, Mendoza, Coronado y otros cualesquier, español, mestizo, negros y mulatos. Años después en el pueblo de San Sebastián Agua del Venado y en otros lugares se manifestó entre los indios cierta conmoción que fue tomando caracteres alarmantes y hasta se llegó a tener un alzamiento indígena en los años de 1629 y 1630, los naturales se quejaron de malos tratamientos que recibían de los españoles; por su parte los ministros eclesiásticos le informaron al Virrey Marqués de Cerralvo que la causa de ello era el que ya no les daban, provisiones de alimentos, carne, ni ropa. El Alcalde Mayor don Martín del Pozo ordenó en 1630 que a los indígenas del Venado se les dieran 500 novillos y fanegas de maíz. El pueblo de Venado recibió la visita de don Martín de Mendalde el 17 de agosto de 1674 entonces Alcalde Mayor de San Luis, llegó acompañado de varios personajes de calidad y autoridad de San Luis; hubo de hospedarse en el convento, allí se manifestó una agria y descomedida actitud del Teniente Protector de los Indios el Capitán González de Escalante, hubo cambio de palabras entre el Alcalde Mayor don Martín de Meldalde y el Capitán González de Escalante por motivos de jurisdicción, mostrándose este inobediente y con falta de sumisión al Alcalde Mayor. Por lo que el Alcalde Mayor en uso de su autoridad le notifico prisión a González de Escalante. Las tierras y aguas del Venado siempre excitaron la codicia de los estancieros, hacendados y advenedizos. Los indios de Venado fueron siempre aconsejados, auxiliados y aun dirigidos por los frailes franciscanos. Entre ellos se distinguió fray Luis Hermoso, fue representante de los indios de San Sebastián del Venado en la defensa de sus tierras y aguas, en un largo litigio que debió de haber formado gruesos legajos y haber tener muchas instancias, tanto así que aún llegó a imprimirse, esto era excepcional en aquellos años; este libro, que es una notable pieza jurídica por ser asunto potosino se título “alegación a favor de los indios de San Sebastián del Venado sobre sus derechos a las tierras y aguas que poseen”. No sabemos la resolución que debió de haberse dictado con motivo de esa “alegación”, lo que sí consta repetidamente es que años después los indios de Venado continuaron litigando por sus derechos. En la provincia potosina y en algunos otros lugares de la Nueva España se iniciaron una serie de alborotos sociales de los indígenas que exigían en forma violenta y amenazadora determinadas peticiones; en San Luis estas conmociones evolucionaron hasta tomar caracteres de una sublevación en contra de los españoles y se les ha llamado como “los tumultos”. Fue entonces cuando grupos mineros de gentes, tanto de la plebe de San Luis y sus barrios, que entonces eran entidades independientes de la ciudad, como venidos de otros lugares como el Cerro de San Pedro, Soledad, Santa María del Río, San Nicolás del Armadillo, Valle de San Francisco (ahora municipio de Villa de Reyes) todos ellos llamados comúnmente como “Los Serranos” invadieron en diversas ocasiones a la ciudad causando la natural zozobra y terror por los excesos cometidos. Esos escándalos públicos ensangrentaron a la ciudad y pueblos de su jurisdicción desde mayo a octubre de 1767. Fueron puestos presos los cabecillas de los amotinados y a viva fuerza se consumo la expulsión de los padres jesuitas, hecho que no tenía ninguna relación con la causa de los motines. Lo cierto es que fue el pueblo de Venado uno de los que se significaron en esta gravísima conmoción. Con lo anterior se deja ver que gran parte de los vecinos de Venado secundaban abiertamente la causa de los tumultuarios de San Luis y aún habían cometido los mismos actos delictuosos, ya para entonces, el 10 de julio venia en camino hacia San Luis el visitador José de Gálvez con su tropa armada dispuesto a restablecer el orden y castigar severamente a todos los responsables: a poco se supo que ya estaban presos muchos de ellos y que se habían iniciado las averiguaciones consiguientes. El 12 de septiembre se dictó la sentencia contra los naturales del Venado y la Hedionda (hoy ciudad Moctezuma). Se ordenó instalar una horca en la plaza pública del pueblo de Venado, donde fueron ajusticiados los principales cabecillas del alzamiento. Por el transcurso del tiempo había crecido la población de Venado, el cura doctrinero en su padrón de 1788 contaba cerca de 13,000 feligreses en su jurisdicción. Los vecinos del pueblo ocurrieron al Virrey o Conde de Revillagigedo gestionando la restitución de las tierras de que antes gozaban y que los habían perdido por virtud de la sentencia que en contra del pueblo había dictado don José Gálvez en 1767 como castigo por los tumultos allí registrados. De lo que resultaba que por el aumento de población le eran insuficientes las tierras que les habían dejado. Los promoventes apoyaron su petición afirmando haber sido constantes en estar sumisos a la autoridad real y al efecto rindieron información y pruebas pertinentes, acabando por solicitar también, se les restituyera el privilegio que antes tenían sobre poder elegir sus gobernadores y demás oficiales de su gobierno y acompañaron debido testimonio de todo lo anterior. El Virrey Revillagigedo dio cuenta al Rey sobre estas peticiones el
31 de diciembre de 1792. Por su parte el soberano turnó el asunto
al consejo de Indias y este alto cuerpo tardó en resolver cerca
de cuatro años pues fue hasta el 18 de diciembre de 1796 cuando
expidió la cédula en la que se ordenó:
Años después se conmovió la Nueva España con la rebelión iniciada en Dolores por el cura Hidalgo. El pueblo de Venado se manifestó desde luego como sumiso al gobierno virreinal y su fidelidad la demostró de una manera tan evidente como que allí, en ese pueblo se organizó el batallón de infantería llamado “de los tamarindos” que se distinguió en diversos combates a las órdenes de don Juan Nepomuceno de Oviedo, administrador de la hacienda de Bocas, incorporado al ejército realista del brigadier Félix María Calleja en su campaña contra los insurgentes. Para entonces el ejército de Calleja había combatido contra la chusma insurgente en tres ocasiones que fueron las de Aculco, Guanajuato y Calderón y el cura Hidalgo y los suyos, con los restos de su fuerza derrotada y casi desecha se dirigía hacía el norte. Salió de Zacatecas a fines de enero de 1811 y fue pasando a marchas lentas por Ojo Caliente, la hacienda del Carro (hoy Villa González Ortega), Salinas del Peñón Blanco y las haciendas de Cruces y Guanamé, así llegó a Venado al mediodía del primero de febrero. Allí vivía entonces un muchacho llamado José Morales y muchos años después escribió una relación sobre lo que vio en aquellos días...”cuando paso Hidalgo, sólo había en el Venado tres casas principales: las tres eran de españoles y una pertenecía a Francisco Fajardo, Intendente o Justicia Mayor, otra a Ramón Guerrero y la última estaba ocupada por una tienda y era de Félix Solís. Los soldados acamparon en la plaza de San Miguel, que está al norte de la población, junto a la loma que sigue el mismo rumbo; antes de abandonar la población repartió Hidalgo mucho dinero a los pobres...” Hidalgo habitó una casa que esta frente del antiguo convento de San Francisco o sea a un costado de la Iglesia. Fueron sólo tres días los que allí estuvo el cura Hidalgo. Se logró la Independencia Nacional y se suscribió el Acta de la Independencia en 1821, se instaló el efímero imperio de Agustín de Iturbide que terminó en 1823 y al año siguiente de 1824 se promulgó la Constitución Política de la República que declaró la existencia del Estado Libre y Soberano de San Luis Potosí donde se instaló el Congreso Constituyente para discutir y aprobar la Constitución Política del Estado. El día 8 de octubre de 1827 fue dictado el decreto Nº 61 por la Legislatura del Estado, sobre renovación de ayuntamientos y otras disposiciones relativas en cuyo decreto, articulo 25 ya se menciono a Venado como uno de los ayuntamientos del Estado. Luego entonces en esta fecha es la erección del Municipio de Venado, allí se dijo que su ayuntamiento estaría constituido por dos Alcaldes, seis Regidores y dos Procuradores Síndicos. Fue hasta el 26 de abril de 1830 cuando la Legislatura del Estado dictó su decreto Nº 68 sobre Arreglo de Municipios, allí se ordenó en su artículo 23 lo siguiente: “23.- La ciudad de Venado: su municipio será lo que hoy reconoce con el agregado de la hacienda de Guanamé, hasta los linderos de Cruces por el sur y línea recta de éstos de oriente a poniente con inclusión de las tierras que dividida, exceptuando las demarcadas a Charcas”. El nombre de Guanamé es palabra del idioma guachichil y es una de las pocas palabras que aún se conservan de esa lengua. En el sitio de lo que fue la hacienda de Zapihuanamé, también nombre guachichil del que se derivó el nombre de Guanamé como se llamó después esa rica hacienda ganadera. Fue en el siglo XVIII cuando la hacienda de Guanamé estuvo en su mayor auge. Durante la época de la Guerra de Independencia se dijo que esta hacienda de Guanamé tenía una extensión de 400.000 cuatrocientas mil hectáreas. Otra Hacienda y muy importante del ahora municipio de Venado fue la hacienda de Coronado. Sus orígenes se remontan hacia los principios del siglo XVIII. Debe tenerse como cierto que este latifundio originalmente fue la merced de un sitio de ganado mayor y cuatro caballerías de tierra otorgado en mayo de 1722 a don Nicolás Coronado. Por entonces un sitio de ganado mayor equivalía a 1,775 mil setecientas setenta hectáreas de terreno y debía de poblarse dentro de un año con quinientas cabezas de ganado mayor. Por ello debemos suponer fundadamente que este estanciero fue seguramente quien introdujo la ganadería en esta zona fincando con ello la base de la propiedad ganadera de esa región. Sobrevino la Revolución y poco después se iniciaron los repartos agrarios. En los años veinte y aún en los treinta de este siglo fueron numerosas las afectaciones agrarias y el propietario se veía impedido de impulsar allí los ganados bovinos y solamente había algunos chinchorros de cabras de los ejidatarios; don José Hernández Guerra trató con ellos comprándoles la leche que producían las cabras y comenzó a hacer el producto llamado cajeta que es un dulce que nunca se había hecho aquí en forma industrial. Como la producción de leche de cabra en esa hacienda resultaba
insuficiente, el señor Hernández Guerra se vio en la necesidad
de aviar a sus mismos ejidatarios para fomentar la cría del ganado
cabrío. En estos prestamos personales invirtió las primeras
ganancias.
Los habitantes del municipio de Venado vieron pasar en febrero de 1847 las divisiones de infantería del Ejército Nacional que iban al norte a enfrentarse con los invasores norteamericanos. Los cuerpos del ejercito mexicano venían desde las haciendas del Peñasco y de Bocas, del pueblo de San Jerónimo de la Hedionda, hoy Moctezuma y de otros lugares, había un frío riguroso y siguió el temporal con lluvia, el 11 de febrero cayó una nevada y los hombres de nuestro ejercito, con hambre y sed de cuarenta y ocho horas presentaron combate a las fuerzas norteamericanas del general Taylor, primero en Aguanueva donde derrotaron y dispersaron al 2º regimiento de Infantería de Indiana obligando a retroceder a los rifleros de Marshall. Después se dio la gloriosa batalla de Angostura pero el general Santa Anna ordenó la retirada que representó para México una formidable derrota. El desecho ejército mexicano se retiraba hacia San Luis Potosí. Los habitantes de la población de Venado vieron pasar algunos cuerpos militares, un doloroso desfile en el que venían en la delantera los mutilados, los más graves en camillas formadas con horcones de palos, los menos dolientes en carretas tiradas por bueyes, allí muchos soldados impedidos de incorporarse a sus filas se quedaron en Venado auxiliados por los vecinos del pueblo. A los pocos meses y en ese mismo año de 1847 una gran partida de indios bárbaros desprendida de los confines del norte atravesó el desierto asolando algunos pueblos, haciendas y rancherías invadiendo los municipios de Catorce y Venado, sufrió la invasión de ochocientos salvajes en su territorio, las fuerzas federales y del Estado que marcharon a proteger al departamento del Venado atacaron a los indios en la Loma de los Zapotes, cerca de Morterillos; esas fuerzas se compusieron de 160 dragones y 80 infantes, de los cuales sólo quedaron 12 soldados de caballería. Perecieron a manos de los bárbaros 148 dragones y toda la infantería, según parte oficial rendido por el Alcalde 1º de la Hedionda (hoy Moctezuma). Esta noticia alarmó terriblemente a los vecinos de la capital, temiendo que después de ese triunfo de los salvajes y siendo la escasa la fuerza que había de guarnición, se atrevieran a penetrar a ella o se aproximaran a las villas suburbias. Todavía no se reponía el pueblo de Venado de las calamidades sufridas cuando el 18 de diciembre de 1849 se presentó allí la terrible epidemia del Cólera Morbo que antes había atacado a Monterrey, Matamoros y Salinas donde estuvo por 2 meses y hubo allí 136 víctimas. El gobierno comisionó a Venado al doctor don José Marks. Allí cobró fama con un método curativo suyo, según se supo, daba excelente resultado. El 5 de febrero de 1857 fue promulgada la nueva Constitución Política de la República. El Partido conservador no acepto ese código político y en la ciudad de México se pronunció el Plan de Tacubaya contra la Constitución el 17 de diciembre de 1857. En San Luis fue secundado este plan el 29 del mismo diciembre por el comandante general don Mariano Morett lo conminó para que se adhiriera a él, pero él insistió en su negativa. El gobernador Eulalio Degollado tenía bajo su mando la fuerza nacional que estaba reconcentrada en el convento del Carmen, en tanto que los pronunciados con el Gral. Morett a la cabeza estaban posesionados del convento de San Francisco. El señor Degollado comprendió que toda resistencia sería inútil porque era más numerosa la fuerza militar del Gral. Morett, entonces decidió abandonar la ciudad con algunas compañías de la guardia nacional y salió una noche de la ciudad, con rumbo hacia el norte llegando a la ciudad de Venado donde estableció su gobierno. Mientras tanto en San Luis quedo el Gral. Morett asumiendo los mandos político y militar, pero por breves días Venado fue la capital del Estado en aquella época. Por entonces se encendió en todo el país la sangrienta Guerra de Reforma, liberales y conservadores debatieron encarnizadamente sus principios y termino esta guerra fraticida en 1860, poco después vino la Intervención Francesa el presidente de la República, Lic. don Benito Juárez dispuso que los poderes de la Unión se trasladaran a San Luis Potosí, a donde llegó con su familia y ministros el 9 de junio de 1863 y aquí estuvo hasta el 22 de diciembre de ese año cuando Tomás Mejía y sus traidores ocuparon la hacienda del Jaral y sus avanzados llegaron hasta Santa María del Río, fue entonces cuando el Sr. Juárez decidió abandonar San Luis Potosí iniciando su ruta hacia el norte, llegando a Venado el día 25 sólo de paso para rendir jornada en Charcas, apenas debió tener tiempo para recibir los parabienes de las autoridades y de los vecinos, por entonces no había más novedad que la de don Marcos García Ramos, por concesión que había obtenido desde 1862 había terminado allí la construcción de una importante fabrica de hilados y tejidos de algodón que ya estaba funcionando, pero había un litigio con la señora Francisca Paula de Pérez Gálvez y Obregón por su incumplimiento en el suministro de la gran cantidad de madera necesaria. La fábrica de hilados de algodón, llamada Guadalupe, allí instalada por don Marcos García Ramos movía sus telares con la fuerza de la gran rueda hidráulica dispuesta en la parte caudalosa del río y según la concesión otorgada por el Ayuntamiento el 5 de febrero de 1863 sólo se podía disponer desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde, con excepción de los domingos y días feriados. Desde entonces esa fabrica represento para Venado una importante fuente de trabajo, en donde se ocupaban varias docenas de hombres y mujeres. Diez años después, en 1873 esa fábrica de hilados pasó a poder de la importante negociación J. H. Bahnsen y Cía. que tenía su casa matriz en la ciudad de San Luis Potosí, pero había algunas reclamaciones del Ayuntamiento de Venado por cuanto al uso del agua, avenidas las partes se pactó una nueva escritura el 12 de febrero de 1874. Sin embargo al poco tiempo continuaron las reclamaciones del ayuntamiento, esta vez por los perjuicios sufridos por los dueños de las huertas y labores agrícolas al no recibir el suficiente caudal de agua para el riego, pues se dijo que indebidamente la casa Bahnsen la aprovechaba fuera del horario convenido. Este asunto fue resuelto administrativamente en definitiva muchos años después según escritura pública de fecha 12 de noviembre de 1900, otorgada en San Luis Potosí entre las partes: por el ayuntamiento de Venado, el Sr. Jesús G. Hernández, como Síndico Primero Municipal y por la otra parte el señor Guillermo R. Petterson con su personalidad de Gerente de la Empresa J.H. Bahnsen y Compañía. En octubre de 1898 los vecinos de Venado estaban de fiesta, como que el Ayuntamiento de la ciudad había inaugurado recientemente el servicio de alumbrado público. Esta noticia, sin mayores datos la refirió el periódico potosino La Época, en el número 5 del 16 de octubre de ese año. El 15 de septiembre de 1913, el Gobernador interino general Francisco Romero rindió su informe de Gobierno y en se dijo que varias poblaciones del Estado habían caído en poder de los alzados, entre ellas las de Venado donde se habían cometido todo género de depredaciones, se había puesto en libertad a los presos y se tuvo que lamentar el incendio de las oficinas públicas y por ello desaparecieron los archivos que allí había. En noviembre de 1913 los alzados asaltaron la hacienda de Coronado, donde robaron caballada, pasturas y cuanto quisieron y al retirarse se llevaron presos a los dependientes de esa Hacienda, por cuyo rescate exigían la cantidad de 600 pesos. El 30 de enero de 1915 las fuerzas constitucionalistas que se encontraban posesionadas de Venado evacuaron esa plaza, estaban mandadas por el general Herminio Álvarez quien se decía “Gobernador y Comandante Militar”. Fue durante la Revolución cuando en la ciudad de Venado se instaló el alumbrado público eléctrico, pues el que entonces allí había sido inaugurado desde 1898, esta mejora pública del alumbrado eléctrico tanto en la plaza principal como en algunas calles se debió a la generosa donación que según se dijo había sido hecha por el gerente de la fábrica de hilados que allí existía. Debe aclararse que para entonces esta fábrica de hilados ya no era propiedad de la Casa J. H. Bahnsen y Cía., sino que había sido vendida al Sr. Hilario Torres fuerte capitalista de la ciudad de León, Gto., el día 11 de septiembre de 1905, quien seguramente la regenteaba cuando su gerente o representante, de quien no se sabe su nombre, de acuerdo con el Ayuntamiento de la Ciudad de Venado, cedía gratuitamente al pueblo, el fluido eléctrico que ya se generaba en la planta particular de la fabrica de hilados. A mediados del año 1917 en que ya había cesado la furia revolucionaria y gobernaba el estado potosino el general Juan Barragán se quejo según los historiadores de la: “...Mala situación militar del Estado sigue asumiendo grandes proporciones... la guarnición de Venado, perteneciente al general Miguel M. Acosta, se negó a obedecer... se pronunció poniendo preso al Mayor Jefe de la Guarnición y una vez que lo desarmaron le quitaron el uniforme y se entregaron al escándalo más desenfrenado, saqueando las principales casas de comercio y se apoderaron de los caballos de los vecinos para irse a incorporar a la sierra con los Cedillo”. Personajes Ilustres Flavio B. Ayala (1885-¿?)
Flavio F. Carlos.- Nació en la Hacienda de Guanamé municipio de Venado en 1864 y falleció en S.L.P., el 26 de octubre de 1944. Músico y escritor. Escribió varios libros para la enseñanza musical entre ellos; una Teoría de la Transportación, en 1897 y Nuevas Orientaciones para la Enseñanza de la Lectura de Música, Teoría y Práctica, Memoria del Primer Congreso Nacional de Música celebrado en la ciudad de México del 2 al 14 de septiembre de 1926, Lectura Musical, Concurso Infantil publicado en México en 1939. León García (¿?-1972)
Otros cargos públicos que desempeño:
Manuel Moreno Rodríguez (1889-1975)
Francisco Padrón Puyou (1910-¿?)
Manuel Rodríguez Martínez (1881-¿?)
Cronología de Hechos Históricos
MEDIO FÍSICOLocalizaciónEl municipio se encuentra localizado en la parte norte del estado, en la zona altiplano, la cabecera municipal tiene las siguientes coordenadas: 101º06’ de longitud oeste y 22º56’ de latitud norte, con un altura de 1,790 metros sobre el nivel del mar. Sus límites son: al norte, Charcas; al este, Villa de Guadalupe y Villa Hidalgo; al sur, Moctezuma; al oeste, Salinas de Hidalgo. Su distancia aproximada a la capital del estado es de 113 kilómetros.
Extensión La superficie total del municipio, de acuerdo al Sistema Integral de Información Geográfica y Estadística, del INEGI al año 2000, es de 1,218.20 km2 y representa el 2.01% del territorio estatal. Orografía Al noreste del municipio se encuentra la sierra de Coronado, que tiene alturas hasta de 2,650 metros y se forman pequeñas serranías con los límites del municipio de Charcas. Hidrografía El municipio carece de corrientes superficiales importantes. Existen solamente pozos a cielo abierto de poca profundidad, los mantos acuíferos son la única solución para incorporar áreas de riego; algunos pozos ya perforados han reportado alta salinidad con bajo contenido de sodio. Algunos arroyos intermitentes son: Arroyo Cañada Verde, cruza el municipio de Venado y Magdalenas, en el extremo suroeste se encuentra el Arroyo El Tule y cruzando la cabecera municipal el Arroyo de Los Elotes y entre otros de menor importancia que se localizan en el territorio son: El Culebra, El Laurel, El Sotol, Las Canteritas y el Tepozán. Clima Se define como semi seco templado, domina la parte poniente del municipio del centro al sur, en la parte central seco semi cálido; al oriente una franja de seco semi cálido, en el extremo noreste una porción de seco semi cálido. La precipitación pluvial anual en el municipio es de 460 mm.; la temperatura media anual es de 18.5ºC, con una máxima absoluta de 37.7ºC que se presenta en mayor y julio y una mínima absoluta de 3ºC para el mes de enero. Principales Ecosistemas Flora Predomina el matorral desértico, micrófilo espinoso, nopalera, izotal y pastizal; las principales especies de estas combinaciones que existen en el municipio son: gobernadora, mezquite, huizache, hojasén, granjeno, castela, corolaria, guayule, candelilla, maguey, lechuguilla, guapilla, sotol, palma china, palma loca, candelabros, órganos y teteches. La fauna se caracteriza por las especies dominantes como: liebre, venado, aves silvestres, víbora de cascabel y roedores. Características y Uso del Suelo Sedimentarios de formación coluvial aluvial, de textura media
que predomina en todo el municipio, apto para el pastoreo, ganado menor,
ovino y caprino.
PERFIL SOCIODEMOGRÁFICOGrupos ÉtnicosDe acuerdo al XII Censo General de Población y Vivienda 2000 efectuado por el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) la población total de indígenas en el municipio asciende a 29 personas. Su lengua indígena es el náhuatl y el mixteco. De acuerdo a los resultados que presenta el II Conteo de Población
y Vivienda del 2005, en el municipio habitan un total de 9 personas que
hablan alguna lengua indígena. Evolución Demográfica De acuerdo al XII Censo General de Población y Vivienda 2000
efectuado por el INEGI, la población
total del municipio es de 14,205 habitantes, de los cuales 7,063 son hombres
y 7,142 son mujeres. La población total del municipio representa
el 0.62 por ciento, con relación a la población total del
estado. Su densidad de población es de 10.44 habitantes por kilómetro
cuadrado.
Entre el año de 2000 y 1990 la diferencia es de 23 hombres y 109 mujeres, por lo que el crecimiento absoluto en ésa década es de 132 habitantes. Población total y tasa de crecimiento intercensal
INAFED, Sistema Nacional de Información Municipal, México, 2002. De acuerdo a los resultados que presenta el II Conteo de Población y Vivienda del 2005, el municipio cuenta con un total de 13,948 habitantes. Religión Al año 2000, de acuerdo al citado Censo efectuado por el INEGI, la población de 5 años y más que es católica asciende a 11,930 habitantes, mientras que los no católicos en el mismo rango de edades suman 661 personas. INFRAESTRUCTURA SOCIAL Y DE COMUNICACIONESEducaciónEl municipio cuenta con servicios de educación básica, preescolar, primaria, secundaria, capacitación para el trabajo y nivel medio superior. Cuenta con una infraestructura de:
De la población de 15 años y más se tienen 7,626 alfabetas contra 1,313 analfabetas que representan el 14.68% de analfabetismo. Salud La demanda de servicios médicos de la población del municipio, es atendida por organismos oficiales y privados, tanto en el medio rural como urbano. El municipio cuenta con un total de 8 unidades médicas
Esta cobertura de servicios médicos alcanza al 95.5% de la población total, quedando el 4.5% de la población sin acceso a los servicios médicos. El municipio cuenta con 6 casas de salud con su respectiva auxiliar de comunidad en donde se dan pláticas y orientaciones en materia de salud reproductiva, primeros auxilios, etc. Esta cobertura de servicios médicos alcanza al 95.5% de la población total, quedando el 4.5% de la población sin acceso a los servicios médicos. El municipio cuenta con 6 casas de salud con su respectiva auxiliar de comunidad en donde se dan pláticas y orientaciones en materia de salud reproductiva, primeros auxilios, etc. Vivienda De acuerdo al XII Censo General de Población y Vivienda efectuado por el INEGI, el municipio cuenta al año 2000 con 3,080 viviendas particulares y su promedio de ocupación es de 4 habitantes por vivienda. De esta cifra el 57.86% de viviendas cuenta con agua entubada, el 34.42% cuenta con drenaje y el 72.63% con el servicio de energía eléctrica. De acuerdo a los resultados que presenta el II Conteo de Población y Vivienda del 2005, en el municipio cuentan con un total de 3,284 viviendas de las cuales 3,226 son particulares. Medios de Comunicación En el capítulo de comunicaciones, este municipio presenta el siguiente panorama: Radio No hay radiodifusoras locales, sin embargo se escuchan algunas de cobertura estatal en banda A.M. Televisión No hay canal de televisión local, las señales que llegan al municipio son de cobertura nacional, siendo: los canales 2 y 5 de Televisa y 13 de TV. Azteca. Correos El municipio cuenta con una administración de correos. Telégrafos El servicio de telégrafos que se proporciona en el municipio es para telegramas, giros, fax y cuenta con una agencia. Teléfonos El municipio si cuenta con este servicio. Estaciones radioeléctricas de aficionados Se cuenta con 3 estaciones de radio aficionados en el municipio Vías de Comunicación Caminos El municipio cuenta con un total de 162.5 kilómetros de los cuáles
25.0 son de carretera troncal federal pavimentada, quedando el resto como
sigue:
Es importante señalar que las principales vías de comunicación se dirigen al norte a Charcas, S.L.P., y al sur a Moctezuma, S.L.P. Ferrocarril Debido a la reestructuración de la empresa de ferrocarriles,
el municipio cuenta con el servicio de carga, habiendo desaparecido el
servicio de pasajeros.
ACTIVIDAD ECONÓMICAPrincipales Sectores, Productos y ServiciosEsta actividad tiene como principales cultivos: maíz, jitomate, frijol y chile; como cultivos perennes que tienen importancia en la región está la alfalfa. La comercialización de los productos debido a las necesidades humanas se destina al autoconsumo y cuando se tienen excedentes se comercializa a nivel local o hacia la misma región. En cuanto a la producción de jitomate y alfalfa estas se comercializan en el ámbito estatal y nacional. Ganadería Según el censo al 31 de diciembre de 1999, hay una población total de 6,690 cabezas de ganado bovino, destinado para la producción de leche, carne y para el trabajo; 2,170 cabezas de ganado porcino; 15,775 cabezas de ganado ovino; 23,590 de ganado caprino; 14,295 aves de corral para carne y huevo; 1,147 colmenas para producción de miel. Silvicultura En el municipio se lleva a cabo la actividad forestal de productos maderables y la actividad de recolección se realiza con varias unidades de producción rural. Industria manufacturera Las diversas empresas manufactureras dentro del municipio son establecimientos industriales que dan empleo a varias personas. Comercio La actividad comercial del municipio se lleva a cabo en diversos establecimientos de diferentes giros y tamaños, de propiedad privada, empleando a varias personas. El sector oficial participa con diversos establecimientos comerciales, tanto en la zona rural como urbana. Servicios La demanda de servicios en el municipio es atendida por diversos establecimientos y la oferta es diversificada para atender necesidades personales, profesionales, de reparación y mantenimiento, de bienestar social, cultural y de recreación entre otros. Esta actividad genera varios empleos entre la población local. Población Económicamente Activa De acuerdo con cifras al año 2000 presentadas por el INEGI,
la población económicamente activa total del municipio asciende
a 3,760 personas, mientras que la ocupada es de 3,744 y se presenta de
la siguiente manera:
ATRACTIVOS CULTURALES Y TURÍSTICOSMonumentos HistóricosEl municipio cuenta con: Templo Parroquial, con un frontispicio neoclásico en arenisca
rosa.
Fiestas, Danzas y Tradiciones Las fiestas populares se presentan del 1º al 8 de diciembre y se lleva a cabo la festividad en honor a La Purísima Concepción. El día 08 se realiza feria popular, música y Danza de Matlachines. Se tiene como tradición festejar en el mes de mayo a la Santa Cruz y al Señor de las Injurias. Artesanías Se elabora: Dulces, objetos de cerámica, costales y morrales de henequén; barricas y barrilícos en madera de mezquite, canoas y cestos de carrizo, así como ajuares de sillas de montar. Gastronomía Existe variedad de platillos, dentro de los cuales los más representativos son: Conejo ixtlero y enchiladas rojas. Bebida.- Mezcal, pulque y aguamiel Centros Turísticos Como atracción turística se encuentra:
El municipio cuenta con dos hoteles de una estrella y uno de clase económica.
GOBIERNOPrincipales LocalidadesEl municipio se encuentra integrado por 115 localidades, donde la mayor concentración de población se localiza en Venado cabecera municipal y en las localidades de: Polocote de Arriba, Santa Rita, La Trinidad, Guanamé y Los Remedios con más de 500 habitantes. Caracterización del Ayuntamiento Ayuntamiento 2000-2003 Presidente Municipal
Principales Comisiones del Ayuntamiento
Organización y Estructura de la Administración Pública Municipal
Principales Autoridades Municipales Presidente Municipal Función.- El ejercicio de la Administración Municipal corresponde al Presidente Municipal, quien es el ejecutivo de las determinaciones del Ayuntamiento y tendrá las atribuciones y funciones que señale la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, La Constitución Política del Estado, La Ley Orgánica del Municipio Libre y El Bando de Policía y Buen Gobierno de su Municipio. Regidor Función.- Son los encargados de vigilar la correcta prestación de los servicios públicos; así como el adecuado funcionamiento de las diversas ramas de la administración municipal, sus facultades y obligaciones se encuentran contempladas en la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de San Luis Potosí. Síndicos Función.- Es el encargado de la defensa de los intereses municipales y de la representación Jurídica del Ayuntamiento y le corresponden las facultades y obligaciones contenidas en la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de San Luis Potosí. Secretario del Ayuntamiento Función.- Es el encargado del despacho de los Asuntos y para auxiliar al Presidente Municipal en sus funciones y le corresponden las facultades y obligaciones contenidas en la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de San Luis Potosí. Tesorero Función.- Es el encargado de recaudar, distribuir, administrar y en general del control del erario municipal y le corresponden las facultades y obligaciones contenidas en la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de San Luis Potosí. Principales Direcciones o Departamentos Oficialía del Registro Civil: Funciones.- Le corresponde levantar las actas relativas en los libros debidamente autorizados y la expedición de las copias certificadas de las mismas de nacimiento, reconocimiento de hijos, adopción, matrimonio, divorcio, tutela, emancipación y defunción de los mexicanos y extranjeros residentes en el municipio, así como inscribir las ejecutorias que declaren la ausencia, la presunción de muerte o que se ha perdido la capacidad para administrar bienes y en general cumplir con las disposiciones y procedimientos que determine la Dirección del Registro Civil del Gobierno del Estado. Policía Municipal Función.- Se encarga de mantener la tranquilidad y el orden público dentro del territorio municipal, protegiendo los intereses de la sociedad, teniendo como funciones especiales la de vigilancia, defensa social y sobre todo la prevención de la comisión de delitos y faltas al Bando de Policía y Buen Gobierno y Reglamentos vigentes por parte de los habitantes y los transeúntes. Limpia y Aseo Público Función.- Se encarga de las actividades de limpia y aseo público dentro del territorio Municipal, invitando para tal fin a la sociedad en general a participar manteniendo limpio su municipio. Tránsito Municipal Funciones.- Se encarga de controlar el tránsito de todo tipo de vehículos, peatones y semovientes en el municipio. Rastro Municipal Función.- Tiene por objeto vigilar y supervisar que los Rastros existentes cuenten con el permiso municipal, así como supervisar que el sacrificio de ganado porcino, bovino, caprino, aves y otros destinados a la alimentación urbana cumplan con las normas que se dicten sobre la materia. Panteones Función.- Se encarga de regular el establecimiento, el uso, las actividades, el funcionamiento, conservación y operación de los Cementerios que se encuentran dentro del Municipio, constituyendo un servicio público que comprende la inhumación, exhumación, reinhumación y cremación de cadáveres y restos humanos áridos o cremados. Mercados Función.- Se encarga de supervisar las actividades relativas a la administración, preservación y explotación del servicio público de mercados, asimismo vigila el cumplimiento que las normas, políticas y procedimientos para el control, administración, inspección y vigilancia de las plazas, áreas públicas, pisos y mercados se dicten al respecto, relativo a su ocupación por los particulares que se dediquen en ellas al ejercicio del comercio. Regionalización Política
Reglamentación Municipal Bando de Policía y Buen Gobierno de fecha 10 de octubre de 1995 Cronología de los Presidentes Municipales
BIBLIOGRAFÍA
CRÉDITOSH. Ayuntamiento de Venado.Centro de Desarrollo Municipal de la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno del Estado de San Luis Potosí. Fotografía: Coordinación General de Turismo del Gobierno del Estado de San Luis Potosí. |
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